¿Qué hablas? Palabras.
¿Qué dices? Perdices.
¿Qué comes? Melones.
Si hablas, si comes, si dices,
tus palabras se harán melones
y tus melones perdices.
Una vieja muy revieja,
más vieja que la morerÃa
cuando alguien le decÃa vieja
soler siempre respondÃa:
“Soy vieja y muy revieja,
y más vieja cada dÃa,
pero has de saber que esta vieja
sabe, más y más, cada dÃa”.
Si verte fuera la muerte
y no verte tener vida,
prefiero la muerte y verte,
que no verte y tener vida.
Se sienta el que tiene sesenta,
se sienta el que se encuentra cansado,
si sientes que tienes sesenta,
el asiento te has ganado.


