Estos eran unos naúfragos que fueron a dar a una isla desierta.
Como no tenÃan qué comer, decidieron echar a suertes quién se sacrificarÃa para que los demás se lo pudieran comer. Pues resulta que se comieron uno… y otro… y otro… y nadie llegaba a rescatarlos.
Total que, al final, sólo quedaban dos: un flaco, y un gordito. Echan suertes… y pierde el gordito. Ya lo va a matar el otro, cuando se pone a gritar: “¡No me mates!
¡No me mates! ¡Yo sé donde hay un montón de latas de frijoles escondidas…!”“¡Desgraciado…! ¿Y por qué no nos lo habÃas dicho?”
“Es que a mà no me gustan los frijoles…”
2
Abril
2009
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chiqlez
Abril 2, 2009 a las 3:08 pm
la verdad no le entendi nada esta pesimo
luisa fernanda
Abril 5, 2009 a las 11:49 am
que chiste tan malo
jajajajajajaja
nnonono
mire haber si tiene un poquito de imaginacion
++-
++-
+-+jajaja
derty
Octubre 11, 2009 a las 4:40 pm
horrible capao horrible nose entiewnde
mithoblue
Noviembre 23, 2009 a las 10:11 pm
muy bueno